Chapingo probará maíz nativo y biosólidos para recuperar suelos del Valle del Mezquital

La Universidad Autónoma Chapingo (UACh) pondrá en marcha durante el presente ciclo agrícola un proyecto integral de validación de semillas de maíz nativo y evaluación del uso de biosólidos provenientes de la planta de tratamiento de aguas residuales de Atotonilco, como parte de una estrategia de investigación y vinculación orientada a recuperar la fertilidad de los suelos y fortalecer la productividad del maíz en el Valle del Mezquital, Hidalgo.

Dicha iniciativa forma parte de la firma de convenio realizada el 1 de junio, por el Dr. Angel Garduño García, rector de la UACh y el Lic. Leodegario Gutiérrez Estrada, presidente del Consejo Directivo de la Asociación Civil Usuarios de Riego del Sistema Endhó-Xochitlán, con el objetivo de impulsar a la investigación para la producción de semillas mejoradas de maíz y otros componentes de la milpa.

Dicha alianza –impulsada por el Departamento de Ingeniería Mecánica Agrícola (DIMA), al frente del maestro Humberto Sebastián García–, articula investigación científica, innovación tecnológica, formación de capital humano y transferencia de conocimiento para incrementar la productividad agrícola, optimizar la gestión del agua y fortalecer la seguridad alimentaria en una región donde más de 100 mil hectáreas dependen del riego y el cultivo de maíz en 22 municipios del estado de Hidalgo.

La investigación señalada se desarrollará de manera conjunta entre el Programa Institucional de Producción de Semillas de la UACh, coordinado por el Dr. Romel Olivares Gutiérrez y productores integrantes de la Asociación Civil Usuarios de Riego del Sistema Endhó-Xochitlán, como una de las primeras acciones derivadas de este convenio de colaboración.

Entre las acciones del proyecto se evaluará el potencial de los biosólidos como fuente de nutrientes para los cultivos, su contribución al mejoramiento de las propiedades físicas y biológicas del suelo; así como su impacto sobre el crecimiento de cultivos bajo condiciones reales de producción.

Una de las propuestas es aprovechar, bajo norma y con base científica, la Planta de Tratamiento de Aguas Residuales (PTAR) de Atotonilco, ubicada en Hidalgo y reconocida como una de las instalaciones de saneamiento más grandes del mundo.

Dado que esta planta de tratamiento genera un volumen considerable de biosólidos y actualmente cuenta con autorización para fines de investigación. El trabajo científico de la Universidad Autónoma Chapingo permitirá generar la evidencia técnica necesaria para sustentar un eventual aprovechamiento agrícola a mayor escala, siempre bajo el cumplimiento de la normatividad vigente y con los planes de manejo, permisos y dictámenes técnicos correspondientes.

De esta forma, la validación científica permitirá determinar que los beneficios agronómicos y ambientales del uso de estos materiales superen los posibles riesgos asociados a su manejo, contribuyendo a recuperar parte de la fertilidad que los suelos agrícolas han perdido tras décadas de extracción continua de nutrientes.

Para los integrantes de la Asociación Civil Usuarios de Riego del Sistema Endhó-Xochitlán el aprovechamiento de biosólidos representa una alternativa para disminuir la dependencia de fertilizantes convencionales, mejorar la eficiencia en el uso de recursos y fortalecer la sostenibilidad de los sistemas agrícolas.

Otro de los principales ejes de esta colaboración implica validar el trabajo con maíces nativos amarillos, blancos y azules, desarrollados por el Programa Institucional de Producción de Semillas de la UACh. El objetivo es que el germoplasma del Proyecto Prioritario de Maíz (PPM) –un material resistente, productivo y de alto valor nutracéutico para la alimentación humana– se pruebe en el Valle del Mezquital, donde los cultivos son fundamentales para la producción de tortillas en la Zona Metropolitana del Valle de México.

La colaboración entre Chapingo y la Asociación Civil Usuarios de Riego del Sistema Endhó-Xochitlán, busca desarrollar maíces que no sólo produzcan mayores volúmenes de cosecha, sino que también aporten mayor valor alimentario para la población y competitividad económica para los agricultores de la región.

Asimismo, la estrategia de investigación se extenderá al cultivo de frijol y posteriormente a calabaza, con el propósito de reconstruir gradualmente los sistemas tradicionales de milpa. Esta reconversión productiva pretende recuperar la complementariedad entre especies agrícolas después de varias décadas en las que el monocultivo de maíz predominó en buena parte del Valle del Mezquital, favoreciendo sistemas de producción más resilientes frente al cambio climático, las plagas y la degradación de los suelos.

Paralelamente, el convenio de colaboración permitirá que profesores-investigadores y estudiantes de la Universidad Autónoma Chapingo participen directamente en la solución de problemas productivos, hidráulicos y tecnológicos identificados por los productores agrícolas del Sistema de Riego Endhó-Xochitlán.

Además, como parte de las acciones derivadas del convenio, el estudiantado de los Departamentos de Mecánica Agrícola, Irrigación, Suelos y Fitotecnia podrán realizar visitas, servicio social y estancias preprofesionales en el sistema de riego, fortaleciendo su formación mediante experiencias de campo vinculadas con la innovación tecnológica y la administración del recurso hídrico.